Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Ningún ladron quiere ser robado.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
La Cruz, la viña reluz.
Mujer refranes, muller puñetera.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Si hay miseria, que no se note
A la sombra del favor, crecen vicios.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Ama y guarda.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
A quien dan, no escoge.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Gran mal padece quien amores atiende.
Gracias que hacen pero no la ven.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Es mejor callar que con tontos hablar.