Al acebuche no hay quien le luche.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
A los tuyos, con razón o sin ella.
La primera señora, la segunda escoba.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Las cañas se vuelven lanzas.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Por las vísperas se conocen los santos.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
A buey viejo, no se le saca paso.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Para un madrugador, uno que no duerma.
El sueño es alimento de los pobres.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Cada cosa tiene su precio.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Bailar con la más fea.
Remendar y dar a putas.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Idos y muertos es lo mesmo.
A confesión de parte relevo de prueba.