Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Boca de verdades, cien enemistades.
Chico pueblo, grande infierno.
Cada día olla, amarga el caldo.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
La muerte, al pobre no se atreve.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Buena condición vale más que discreción.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
No hay boda sin doña Toda.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Amor de lejos, felices los cuatro
Hablar con el corazón en la mano.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Casa labrada y viña heredada.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Palabra dada, palabra sagrada.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
La casa es chica, pero el corazón es grande.
El río pasado, el santo olvidado.
muero Marta, y muero Harta.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
El solo querer es medio poder.
Buena vida, arrugas tiene.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Buena compañía, Dios y Santa María.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
A chico santo, gran vigilia.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
La esperanza mantiene.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Agua mansa, traidora y falsa.