El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Chocolate que no tiñe, claro está
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Oro es, lo que oro vale.
Mucho sabe quien callar sabe.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
El sueño es alimento de los pobres.
Cada uno es artífice de su ventura.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Creerse el papá de los helados.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Fía mucho, más no a muchos.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Para ser bella hay que ver estrellas
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Amar a todos, confiar en nadie.
Más pija que el Don Bosco.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Dale con que la abuela fuma.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Abrojos, abren ojos.
Donde hay orden, hay bendición.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
A otra cosa mariposa.