La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
A barba muerta, poca vergüenza.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Lleno de pasión, vacío de razón.
Que mañana hay misa para los sordos.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Suelo mojado, cajón seco.
De padres bocois hijos cubetas.
Adonde no te llaman, no vayas.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
La mayor ventura, menos dura.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Santo Tomé, ver y creer.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Juntos en las duras y en las maduras.
A viña vieja, amo nuevo.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Atáscate, que hay lodo.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Viejo con moza, mal retoza.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Fragilidad tu nombre es mujer.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Cada cual a lo suyo.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.