Dios da, nunca vende.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Como suena a copla, tu me la soplas.
A este son, comen los del ron, ron.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
A braga rota, compañón sano.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Llagas viejas, tarde sanan.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Haz lo que haces.
A todo coche, le llega su sábado.
No hay secreto si tres lo saben.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Obras vea yo; palabras, no.
Nada es barato sin una razón.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Cada mochuelo, a su olivo.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Llave puesta, puerta abierta.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Más vale oler a asno que a muerto.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
El comedido sale jodido.
Dar la última mano.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.