El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Amor y vino, sin desatino.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
A cada cabeza, su seso.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
No hay que pedirle peras al olmo.
Hablar con lengua de plata.
Lo que siembras cosechas.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
De tal árbol tal madera.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
A la larga, todo se arregla.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
A palabra necias, oídos sordos.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Copas son triunfos.
Nada puede dar quien nada tiene.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
La primera con agua, la segunda sin agua y la tercera como agua.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
No saber una jota.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Hablar más que lora mojada.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
El vino con el amigo.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.