Hombre anciano, juicio sano.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Agua fina saca la espina.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
El que se brinda se sobra.
Como chancho en misa.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
No dar pie con bola.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Barájamela más despacio.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Obra acabada, maestro al pozo.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Hombre harto, no es comilón.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Quien es feliz habla poco
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.