La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Hacer de un camino, dos mandados.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
La prisa produce desperdicios.
A diente cogen la liebre.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Cual es el rey, tal es la grey.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Quien lo hereda no lo hurta.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
Quien te quiere, no te hiere.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Quien no se arriesga no cruza el río
Cazador y cazado confían en Dios.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Te casaste, te entera.
No la hagas y no la temas.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
A otra cosa mariposa.
Al leñador caza, y al cazador leña.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.