El miedo guarda la viña.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
No saber una jota.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Secreto de tres, secreto no es.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
El que debe y paga, descansa.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Lo que fuere sonará.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Eso no te lo despinta nadie.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Susto meado mejor que sangrado.
Antes di que digan.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Predicar en desierto, sermón perdido.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Ausente, apenas viviente.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
El sordo no oye, pero bien que compone.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
En Octubre, de la sombra huye.
El vino no tiene vergüenza.