Pasado mañana, mañana será ayer.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Irse por los cerros de Úbeda.
Me doblo pero no me quiebro.
Da y ten, y harás bien.
Entre col y col, lechuga.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Volver a inventar la rueda.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Hijo ajeno, candela en el seno.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Trabajo en domingo no da fruto.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Ocio, ni para descansar.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Agua estantía, renacuajos de día.
También los secretarios echan borrones.
Casarse bajo el palo de la escoba
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Andarse por las ramas.
Mal me huele, quien mucho huele.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El muerto se asusta del degollado.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.