Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Romero ahíto saca zatico.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
El que demonios da, diablos recibe.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
A la gente alegre el cielo la ayuda
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
A braga rota, compañón sano.
Palabra de cortesano, humo vano.
Muerto al agua, borrasca segura.
Ladra de noche para economizar perro.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Tienes más salidas que una autopista.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Una ola nunca viene sola.
El que se afloja se aflige.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Compañía de dos, mi perro y yo.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Comida hecha, amistad deshecha.