Quien se casa, mal lo pasa.
Estas más puesto que un calcetín.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Hechos son amores y no buenas razones.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Lo que bien empieza, bien acaba.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Es de sabios cambiar de mujer.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
A ruin, ruin y medio.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
A la vejez, viruelas.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Todo se pega, menos la hermosura.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Lo que se ve, se aprende.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Lo que no se empieza no se acaba.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
El pez grande en la mar se hace.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Entre salud y dinero, salud primero.
Bestia alegre, echada pace.
Donde hay pelo hay alegría.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Cantando se van las penas.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Santo Tomé, ver y creer.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Un "quizá" no dice nada.