Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Ayudaté y serás ayudado.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Si no es Juan, es Pedro.
La necesidad hace maestros.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Confía en lo que ves
Tretas y tetas pueden más que letras.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Beso, queso y vino espeso.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Estas más puesto que un calcetín.