De pollos de labrador, líbranos, Señor.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Pan y vino andan camino.
Hacer la plancha.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Hazme la barba, hacerte el copete.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
El que no está contra ti, está contigo.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Bodas en Mayo, males las llamo.
La fortuna a los audaces ayuda.
De pico, todos somos ricos.
El que tiene sed, busca agua.
El hábito no hace al monje.
Dos no discuten si uno no quiere.
Nunca con menores, entables amores.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Serio como perro en bote.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Estas son de mi rodada.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Plata en mano, culo en tierra.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
El hambre es una fea bestia
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
De hora en hora, Dios mejora.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Botija nueva hace el agua fresca.