Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Botija nueva hace el agua fresca.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Sin dudar, no hay acertar.
Jamás digas: nunca jamás.
Ni es carne, ni es pecado.
Deja que el buey mee que descansa.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Con todos corro y con ninguno me paro.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Quien tiene tienda que la atienda.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
A veces se llora de alegría.
Apaga la luz, Mañosón!
La sal no dice de sí misma que es salada.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
En la variedad está el gusto.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Lo que es igual, no es trampa.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
No con quien naces, sino con quien paces.
En todas partes se cuecen habas.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Quien huelga no medra.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
La pisada del amo, el mejor abono.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.