Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
No seas amigo de los necios.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
El que come y canta loco se levanta.
La intención hace la acción
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
La pereza es la madre de todos los vicios.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El agua ni envejece ni empobrece.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
La barriga llena da poca pena.
El ojo del amo engorda el ganado.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Hermano mayor padre menor.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Dios está en todas partes.
A manos frías, corazón ardiente.
Cabeza loca, la pierde su boca.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
La tos seca es de la muerte trompeta.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
El amor todo lo iguala.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
La sardina y el huevo a dedo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El buen vino sin ramo se vende.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
El hable es plata, el silencio es oro.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.