Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Donde ajos ha, vino habrá.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El que se brinda se sobra.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Al buen vino, buen tocino.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Sin pan y vino, no hay amor fino.
A este son, comen los del ron, ron.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Las penas de amor las quita el licor
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Peor es mascar lauchas
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Atáscate, que hay lodo.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Hacerse la boca agua.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A bien obrar, bien pagar.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Esquílalas pero no las desuelles
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Dar caramelo.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
¡A darle que es mole de olla!
Blanco y mojado, sopas de leche.
Pan con queso sabe a beso.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Más duro que sancocho de pata.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.