Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Más vale que sobre que no que falte.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Más vale poco que nada.
Chocolate frío, échalo al río.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Al mal tiempo, buena cara.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Arroz que no se menea, se quema.
Al malo, lo mejora el palo.
No hay olla sin ningún garbanzo negro.
Al miedo plata; y al amor cariño.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Peor que chile y agua lejos.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
A catarro gallego, tajada de vino.
Ser lento en dar es como negar.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
Sayo que otro suda, poco dura.
La buena uva hace buena pasa.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Las penas con pan son buenas.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Poco dinero, poco sermón.