Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Aceptar un don, requiere discreción.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Boda y cofradía, no es para cada día.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
El que es mandado no es culpado.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
De casas y de potros que lo hagan otros.
A quien presta nada le resta.
Abogacía que no zorrocía.
A Dios, lo mejor.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Hacer del san benito gala.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Se quedó a vestir santos.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
El que porfía mata venado.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El que se escusa, se acusa.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
A tal puta, tal rufián.