Ni es carne, ni es pecado.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Carne a carne, amor se hace.
Al desganado, darle ajos.
Darle a uno mala espina.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.