La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
No hagas bien sin mirar a quien.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El primer deber del amor es escuchar.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Burro suelto del amo se ríe.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
No con quien naces, sino con quien paces.
El frío conoce al encuero.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Esto son habas contadas.
De dos males, elige el menor.
Los celos ciegan la razón.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
El mejor escribano echa un borrón.
La monotonía genera aburrimiento
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
El buen mosto sale al rostro.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Callar como puta tuerta.
La venganza es un plato para tomar frío.