Un mal con un bien se apaga.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Dar carne al lobo.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
El diablo es puerco.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Ruego de Rey, mandato es.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Chilla más que un camionao é pollos.
Calienta más el amor que mil fuegos
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Gato con guantes no caza ratones.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.