La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Nobleza obliga.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El sastre de fama, conoce la trama.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Casado, pero no capado.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Ser feliz como pez en el agua
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Hablar poquito, y mear clarito.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Lo barato es caro y lo caro es barato.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Cada uno halla horma de su zapato.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Claridad, y no en el caldo.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!