Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
La carrera de tonto se estudia pronto.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
A otro perro con ese hueso.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
El que da, recibe.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Las ideas están exentas de impuestos.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Casa vieja todo es goteras.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
El que da y quita, con el diablo se desquita.