Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Buena vida, arrugas tiene.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Al músico viejo le queda el compás.
Creer a pie juntillas.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
No existen desgracias razonables
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
En abril, va la vieja a veril.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
El enamorado es el camarada del alma.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
A falta de manos, buenos son los pies.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
El amor enseña a los asnos a bailar
El vino es la teta del viejo.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Tarde piaste pajarito.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Sin virtud poco vale la salud.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.