El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
El que calla, otorga.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Mal se juzga al caballo desde la silla
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Hombre hablador, nunca hacedor.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
La lengua unta y el diente pincha
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Confía en lo que ves
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Hombre casado, burro domado.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
pajero como tenedor de oveja.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La ignorancia es madre de la admiración.
A palabras necias, bofetones.
La fortuna es madrina de los necios.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Del falso bien viene el auténtico mal
A bien se llega quien bien se aconseja.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
El que escucha consejos, llega a viejo.
El que nada sabe, de nada duda.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
El malo siempre piensa engaño.
Al hombre valiente, espada corta.