Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Bestia alegre, echada pace.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Aprendo mientras vivo.
Quien hace preguntas no es tonto.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
La prudencia nunca yerra.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Artero, artero, más non buen caballero.
En arca abierta, el justo peca.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
El dar y el tener, seso ha de menester.
La virtud en sí es un premio
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
A ojo de buen cubero.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
El vino hace buena sangre
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Quien es feliz habla poco
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Remo corto, barca pequeña.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.