Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
La paciencia es buena ciencia.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Quien no sabe, no vale nada.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
No hay secreto si tres lo saben.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
De pequeños principios resultan grandes fines.
El último en saberlo es siempre el interesado.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Lo malo sin maestro se aprende.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Secreto a voces.
El comedido sale jodido.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Quien tenga tiempo que no espere
Mas vale ser afilador que labrador.
Cada uno se apaña según tiene maña.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.