Febrero, rato malo y rato bueno.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
A perro macho lo capan una sola vez
Llagas viejas, tarde sanan.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
No ofende quien quiere sino quien puede.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Es más añejo que el vinagre.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Lo que dejes para después, para después se queda.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
La puerca tira del tapón
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
El que bien ama, tarde olvida.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Los celos son el amor propio de la carne
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Inútil como cenicero en moto.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
A persona lisonjera no le des oreja.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Donde no llega la mano, llega la espada.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.