Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
El vicio, saca la casa de quicio.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Eres lo que comes.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
A gran prisa, gran vagar.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Quien no arde en llamas no inflama
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Quien mucho duerme, poco vive.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
A bien obrar, bien pagar.
Probando es como se guisa.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
El que quiera honra, que la gane.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
A buen salvo está el que repica.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Hortelano tonto, patata gorda.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
No le pidas peras al olmo.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Llagas viejas, tarde sanan.