El que exprimió su limón que se tome su agrio.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Hace más la raposa que la curiosa.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Criados, enemigos pagados.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
El verano es la madre de los pobres
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Quien va sin apuro, camina seguro.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Los pies van donde va el corazón
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
El cebo es el que engaña, no la caña.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
No digas no sin saber por qué no.
Un pie calzado y otro descalzo
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Comida que escasea, bien se saborea.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.