No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
El que nada debe nada teme.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
La contradicción es la sal del pensamiento
Hacer oídos de mercader.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
El corazón es un guía que los pies siguen
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
A mucho vino, poco tino.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Se heredan dinero y deudas
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Hablen cartas y callen barbas.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Mano de santo cura como por encanto.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Quien siempre adula se quema las mangas
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Del viejo el consejo.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Se las sabe por libro
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
A caballo comedor, cabestro corto.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.