Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Mientras más aprendo menos sé.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
El que de nada sabe, de todo se unta.
A gallo viejo gallina joven.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Ocurre en las mejores familias.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Malo es callar cuando conviene hablar.
El dinero hace al hombre entero.
Al rebuznar se verá quien no es león
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Tal padre, tal hijo.
Tanto pedo para cagar aguado.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
A tal señor, tal honor.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Papel, testigo fiel.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Para aprender, nunca es tarde.
El que bien vive, harto letrado es.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Quien ríe y canta su mal espanta
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno