El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Cuanto más se ama menos se conoce
Bien vivió quien bien se escondió.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
El perezoso siempre es menesteroso.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Buena cara dice buen alma.
Todo necio confunde valor y precio.
Virgo viejo, puta segura.
El ojo quiere su parte
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Quien no se arriesga no conquista
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Buen lector, mal escribano.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Cada criatura obra según su natura.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Madre piadosa cría hija miedosa.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.