Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Al buen sordo, pedo gordo.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
A cada necio agrada su porrada.
Secreto entre reunión es de mala educación.
El corazón no habla, pero adivina.
Más vale loco que necio.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Los dioses ayudan al que trabaja
La cascara guarda el palo.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Consejo tardío, consejo baldío.
Quien hizo una...hace dos
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Mande la razón y obedezca la pasión.
El cobarde vive, el valiente muere.
No todos los que van a la iglesia son santos
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Santo Tomé, ver y creer.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Como vives, juzgas.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Hombre osado, bien afortunado.