Ignorante y burro, todo es uno.
Atender y entender para aprender.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
El oficio hace maestro.
Boca de verdades, cien enemistades.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Cada fracaso nos hace más listos.
Buen podador, buen viñador.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Cuenta y razón conserva amistad.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
La comprensión siempre llega más tarde.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Refran viejo, nunca miente.
A buen amigo buen abrigo.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
El que mucho duerme poco aprende.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Lo que haces, encuentras.
El corazón no sabe mentir
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
No hay tonto que no se tenga por listo.
La más cauta es tenida por más casta.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Maestre por maestre, seálo éste.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Joven madrugador, viejo trasnochador.