Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Más vale que sobre que no que falte.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Allega, allegador, para buen derramador.
El tiempo lo arregla todo
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Lengua malvada corta más que espada.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El que porfía mata venado.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Oir a todos, creer a pocos.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
El caballo viejo conoce bien el camino.
El lo que se pierde, se aprende.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Para saber, has de leer.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.