Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Come santos, caga diablos.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Más vale callar que con borrico hablar.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Buen alimento, mejor pensamiento.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
El corazón del justo, piensa para responder.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Callemos, que el sordo escucha.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Bendita la casa que a viejos sabe.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
El buscador es descubridor.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Los vicios no necesitan maestro.
De lo que no sabes, no hables.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.