No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
No hay peor saber que no querer.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
No hay que buscarle mangas al chaleco.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
No hay quinto malo.
No hay refrán que no sea verdadero.
No hay regla sin excepción.
No hay rosa sin espinas.
No hay tonto para su provecho.
No hay tu tía.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
No se puede mamar y protestar.
No porque la rana salte tiene muelles.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
No seas hornera si la cabeza tienes de cera.
No seas mono, porque te bailan.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
No se me olvidará mientras me acuerde.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
No tengas como vano el consejo del anciano.
No te salgas por la tangente.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
No todo el que llora, de pena llora.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Obras vea yo; palabras, no.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.