Negar que negarás, que en Aragón estás.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Ni es carne, ni es pecado.
Ni es carne, ni es pecao.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Ningún burro se queda calvo.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Ningún rencor es bueno.
Ni para carga ni para silla.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Ni vive, ni deja vivir.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
No arrojes margaritas a los puercos.
No caben dos pies en un zapato.
No coma cuento coma carne.
No creó Dios al burro para músico.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
No es lo mismo atrás que en ancas.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
No es mal sastre el que conoce el paño.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
No es ni chicha ni limonada.
No es oro todo lo que reluce.
No es para cualquier chiflar a caballo.
No es solo saber sumar, sino que hay que saber restar.
No es tan fiero el león como le pintan.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
No estrujes tanto la naranja, que amargue el zumo.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
No falta un burro en un mal paso.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
No hay cosa que no tenga su contra.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
No hay miel sin hiel.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.