¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Quien bien ata, bien desata.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Quien boca tiene a Roma va.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Quien canta, su mal eta.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Quien escucha, su mal oye.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Quien no canea, calvea.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Quien pregunta, no yerra.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Quien se quemare, que sople.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Refranes viejos son verdaderos.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Refran viejo, nunca miente.
Regla y compás, cuanto más, más.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Risa liviana, cabeza vana.
Roma, acuerdos y locos doma.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Sabe más que el tocino rancio.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Saber dónde aprieta el zapato.