Querer matar dos moscas de un golpe
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Sin sal, todo sabe mal.
Conozco al viajero, por las maletas.
Al maestro, cuchillada presto.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Artero, artero, más non buen caballero.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Ama y guarda.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Lengua malvada corta más que espada.
El sastre de fama, conoce la trama.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Fiado has, tu pagarás.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Mas vale dar que recibir.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Hacer buenas (o malas) migas.
Comer de su propio cocinado.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Tiene el sartén por el mango.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Bien está lo que bien acaba.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.