Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Bueno de asar, duro de pelar.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Abre la boca que te va la sopa.
El corazón no sabe mentir
Hablando se entiende la gente.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Todo necio confunde valor y precio.
Hablar con lengua de plata.
A la par es negar y tarde dar.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Quien busca, halla.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Sal derramada, quimera armada.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Obras vea yo; palabras, no.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
El que está a las duras, está a las maduras.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Emborrachar la perdíz
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Es mejor sudar que temblar
Los refranes no engañan a nadie.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.