El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
O faja o caja.
La práctica hace al maestro.
Oír es precioso para el que escucha.
El sentido común es, el menos común que ves.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Harto da quien da lo que tiene.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Esposa prudente es don de Dios.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El que bien vive, harto letrado es.
Hablar hasta por los codos.
Lo que no se conoce no se apetece.
Más vale prevenir que curar.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
De todas maneras, aguaderas.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
El que tiene es el que pierde.
Cada día verás quien peque y pague.
El que busca, encuentra.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Hacérsele a uno el campo orégano.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.