Para morirse, siempre hay tiempo.
Al loco y al fraile, aire.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Saber uno los bueyes con que ara.
Viste a la escoba y parecerá señora.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El salario es de acuerdo con el trabajo.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Nadie toma lo que no le dan.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Buey viejo, no come tronco.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
A amo ruin, mozo malsín.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
No falta de que reirse.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Algo es algo, menos es nada.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Al endeble todos se le atreven.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
No hay que pedirle peras al olmo.