Alábate cesto, que venderte quiero.
El muerto se asusta del degollado.
No me tientes Satanás.
Bebe y ata la bota.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
A otro perro con ese hueso.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
La mujer es gente en la letrina.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Dame pan y llámame perro.
Mujer refranes, muller puñetera.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Dar con la puerta en la cara.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
El amor todo lo iguala.
Date a deseo y olerás a poleo.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Todo flujo debe tener su reflujo.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Nada que sea violento será permanente.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Bailo bien, y echáisme del corro.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.