Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
A marido ausente, amigo presente.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
La mala fe, no pare hembra.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Vayan las verdes por las maduras.
Dame rojura y te daré hermosura.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Perfecto solo Dios.
Amor nunca dice basta.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Gente de montaña, gente de maña.
La muerte, al pobre no se atreve.
No dar su brazo a torcer.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Ocio, ni para descansar.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.