No gastés pólvora en chimancos.
Bocado comido no guarda amigo.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Siempre hay un roto para un descosido.
El que no tiene hijos, los educa bien.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
A la mujer brava, la soga larga.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
El solo querer es medio poder.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Donde hay gana, hay maña.
Palo dado ni Dios lo quita.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Quien da para recibir no da nada
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Pronto y bien no hay quien.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Tal vendrá que tal te quiera.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
La esperanza es la última en morir.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Toma y daca.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Niño mimado, niño mal educado.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Obra acabada, maestro al pozo.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Nada creas, sino lo que veas.