Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Hay que convivir; pero no conbeber.
A barba moza, vergüenza poca.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Ningún ladron quiere ser robado.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Una sola mano no aplaude.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Oir a todos, creer a pocos.
Cerrado a cal y canto.
El que no habla, no yerre.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Cacarear y no poner, bueno no es.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
El que poco pide, poco merece.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Dios no se queda con nada de nadie.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
De lo que no sabes, no hables.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Ante la duda, la más madura.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
El borriquito delante, para que no se espante.
Debo, no niego; pago, no tengo.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
La cascara guarda el palo.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
A quien da y perdona, nácele una corona.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Alabar y callar para medrar.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Al amigo, nunca lo pruebes.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
La pisada del amo, el mejor abono.
A amante que no es osado, dale de lado.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.